No midas las distancias en kilómetros, mídelas en gestos y recuerdos.
Cuando estas lejos de casa, cuando un amigo se va a vivir a otra ciudad, cuando pierdes a alguien que quieres, cuando te sientes solo,... El poder de la mente es grandioso y es capáz de transportarte a situaciones pasadas, hacerte revivir el momento más feliz de tu vida o incluso permitirte cambiar de estado de ánimo con tan sólo un sonido que te evoca al pasado.
Si algún día te sientes solo, llama a esa persona que extrañas o recuérdala con todas tus fuerzas y será como si estuvieras con ella de nuevo. No te preocupes por las distancias, ya que hoy los Kilómetros no existen y no hay barrera que no se pueda superar.
Sigue tu camino y no olvides que mirar atrás de vez en cuando te ayudará a saber en qué te has convertido y cómo lo has conseguido.




